
Amanecer
Con el primer sol asomándose por la terraza llevo a término un capítulo más de mis anotaciones. Antes he escrito un poema sobre el silencio del tiempo que antecede al rompimiento de la noche. Y por último he escrito un pequeño microrrelato. Es el cumpleaños de Enma (la mayor de mis hijas) y quiero regalárselo cuando sepa leer. El microrrelato dice así: "Érase una niña que nació y mientras dormía, al pie de su cuna surguió un pequeño árbol cuya especie era desconocida. Las raíces, el tronco, las ramas, las hojas, las flores y sus frutos tendrían los nombres, los colores y los olores que la niña-propietaria quisiese". La segunda parte se refería a la peculiaridad extraña y más insólita de este árbol y es que sólo podía regenerarse si la niña no dejaba una noche sin contar una historia. Así que el árbol se mantenía de cuentos y narraciones y no de agua ni luz.
Enseguida haré café cuyo aroma me sirve de fiel correctora mientras releo los textos. Hoy hace un día precioso y es día de mercado. Mientras las niñas estén en el cole me acercaré a ver Luzia. Estoy impaciente por leerle un poema que he escrito para ella.