domingo, 9 de agosto de 2009

Me río de mi sombra y de mis penumbras



Un señor en la calle

Salía yo del portal, en una calle de barrio donde abundan los bares para echar la partida todo el santo día. Un señor que acaba de salir de uno de ellos hablabla con otro señor a cierta distancia, como se suele hacer en los pueblos a la hora de la sobremesa. Esta es la conversación breve entre ellos:

Es lunes (todo sea dicho de paso)

señor 1: Mañana, en la casa de la Antonia (a grito pelao)
señor 2: ¿Qué dices tú? ¿en dónde?
señor 1: Manana miércoles en casa de la Antonia (regresan los gritos al señor 2)

En esto paso un tercero, también paisano y cómplice del vicio de las cartas, que dice:

señor 3: que mañana es martes, Serafín.

(a lo que contesta el )

señor 2: Mañana es lo que yo quiera (dice seca y bruscamente).

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