
Imaginad
Imaginad que una noche leéis el poema más hermoso
y no lo recordáis una vez cerrado el libro
imaginad que en la primavera más sublime
habéis besado los labios de la mujer amada
que habéis estado presionando sus manos tibias
en la misteriosa oscuridad de un cine
y al atardecer, oscureciéndose también el alma, lo olvidáis.
Imaginad que en la noche más divina ois la música más deliciosa
Imaginad que en la noche más divina ois la música más deliciosa
que nunca oisteis
que sentis indeciblemente el susurro de la hojas del parque
que el agua de la fuente nos devuelve
aquellos ojos rasgados y grandes que jamás pudimos cerrar
aquellos ojos rasgados y grandes que jamás pudimos cerrar
con los nuestros y el sueño
nos adormece el recuerdo en la madrugada más intensa
Seguid imaginando.
Seguid imaginando.
Javier Duarte
No hay comentarios:
Publicar un comentario