
Anochecido
Tiene la tarde atardecer de violines lentos,
un largo velo de mujer que nunca se esfuma.
Pienso en la noche
en las espaldas muertas
en los claustros oscuros
en mi corazón
sin la blanca yegua de tu mano
galopando por el bosque oscuro de mi sexo.
2 comentarios:
La eternidad se aburre o se calcina. Los deseos se asoman en el hueco y dejan flores por si acaso.
Mis dedos entrelazados entre tus dedos
mis piernas trenzándose con las tuyas
el tierno descansar de este encuentro
seduce la atmósfera dulce y callada
Se cuelan entre mis lágrimas silenciosas
gotas húmedas desde tu boca
hasta que de nuevo te toco, te poseo y te reconozco.
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