Quedarse o marcharse
"...En definitiva, ir con los nietos a recoger moras por los angostos caminos nacionalistas o viajar y perder países, perderlos todos viajando en los trenes iluminados del mundo nocturno, ser extranjero siempre".
Enrique Vila-Matas. París no se acaba nunca.

1 comentario:
Sería como el Libertango de Pizzolla.
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