miércoles, 5 de mayo de 2010
Casas y rincones que habito (7)
Recuerda, condenado amor de mi corazón, cuando las hojas ardían en otoño en el muro junto a tu balcón y a nosotros nos faltaban besos para apagar la sed.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario