Calle La Era, nº 59
Cierro los párpados cansados como una ventana sellada para siempre por los postigos tras los cuales nos amamos antaño. Hoy pasé por esa casa y he imaginado dentro de ese cuarto filtrado de hilillos de luz, y he vuelto a reposar mi cabeza nuevamente en tu vientre futuro donde aprendí lecciones de amargura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario