Musa de mi pluma
No hay nada que persista tanto en la memoria del alma como la visión de una mujer hermosa tras los ventanales de una casa. Después de treinta años, aún paso por esa casa y la veo. Todo podrá abandonarme excepto aquella silueta que condicionó tanto mi obra y mis pensamientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario