jueves, 17 de junio de 2010

Musine

Amor se llama el juego. Joaquín Sabina.

Tal vez la canción de la renuncia, de la claudicación y del tiempo que tarde o temprano siempre ha de llegar. Todo el proceso amatorio de los amantes resumido en unas breves pinceladas con textura a suicidio y acabamiento. El infernal trazo de una esquina sucia de invierno donde los charcos reflejan el temible final de la historia. Todo acto amoroso tiene un principio y un final. Todo beso tiene su fecha de caducidad y las noches volverán a ser, en cada ceremonia del corazón, la pira donde arda el corazón y surja un ser nuevo a pesar de las fracturas y fisuras en la piel.

"el agua apaga el fuego
y al ardor los años,
amor se llama el juego
en el que un par de ciegos
juegan a hacerse daño."

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