El vacia bolsillo de mi casa
Cuando salí de casa por la mañana iba impecable: duchado, perfumado y cómodo y guapo con la ropa que me había puesto hoy. Todas las cosas que sacamos a la calle bien dispuestas y ordenadas en cada uno de los bolsillos. Cuando volví a mediodía tuve que rebuscar para encontrar las llaves y cuando cerré la puerta tras de mí: hogar dulce hogar, vertí en el vacía bolsillos todo sin orden ni concierto: llaves, tickets de compra, el tabaco, el mechero, monedas, las gafas, el teléfono móvil, el mp3, un bolígrafo y una libreta pequeña por si me surjen ideas por la mañana y apuntarlas; la pequeña cámara fotográfica que me llevo por si acaso; el billete del autobús, un folleto propaganda, una servilleta de papel con mis labios de café; dejé también otras cosas como: el tedio, el desasosiego, la impaciencia, el engaño de las cosas y las percepciones; también que te olvido cada vez más sin ningún tipo de reparo ni mala conciencia. Para todo eso sirve el vacia bolsillo de mi casa.

1 comentario:
¡Me gusta!
¡Caramba, cómo me gusta!!!
He caído en tu página de casualidad, y llevo ya casi una hora dando vueltas...
Pero..., ¡qué cantidad de buenas palabras y buenas ideas!!!
Y cuánto trabajo...
Será que yo soy nueva en esto..., pero estoy fascinada...
Enhorabuena. Y Gracias... : )
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