miércoles, 30 de marzo de 2011

Te escribo un poema












Media noche.
el violin marcaba un finísimo do en el ojo de un segundo. 
Dibujaba la simetría de la carne en el vuelo
del piano, sin labios, con aire: concupiscencia 
de tecla-cuerda. Manzana-rosa, agua-alba.
 Y media noche solo.


Javier Duarte

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una maravilla no solo a media noche solo o no solo..
http://www.youtube.com/watch?v=4Lc6vVRPaEU