Desconocida
En este mismo lugar reposamos nuestros cuerpos, amada.
Habíamos bebido demasiado
-pero recuerdo que nos amamos como si hubiese sido la primera vez
Cavafís nos miraba desde la estantería de mi biblioteca.
Temblabas en el suelo, amada desconocida.
Te deseaba aunque no conocía tu nombre.
Hoy toda la noche llevo mirando este pequeño rincón
sin agotarlo
¿Dónde se llevaron los libros de la biblioteca?
¿A qué mar desconocido huyó Cavafis?
Javier Duarte

No hay comentarios:
Publicar un comentario