jueves, 10 de marzo de 2011
Textos y autores
Memorial Art Gilkey
"Art Gilkey quedaba fuera de su vista, escondido tras un espolón rocoso. En el trascurso de aquellas idas y venidas y durante los trabajos de instalación habían escuchado dos veces sus llamadas, que eran casi incomprensibles. De todos modos, los alpinistas pensaban acudir en su ayuda en cuanto terminasen los preparativos de urgencia. No tardarían mucho.
Diez minutos después de la últimas llamadas de Art Gilkey, una cordada formada por Robert Bates, Robert Craig y H.R. Strether se diringió hacia él. Aunque todos, con excepción de Robert Craig, sufrían un principio de oftalmia, avanzaban atravesando la pendiente de hielo a media altura y llegaron al lugar. Pero, con gran sorpresa por su parte, no vieron nada. Gilkey estaba más lejos. Por lo tanto, siguieron adelante. Poco después habían atravesado toda la pendiente, pero no quedaba ni rastro de Art Gilkey. Volvieron sobre sus pasos, preguntándose si lo habrían dejando cerca de allí. Encontraron, por fin, sus huellas y examinaron el lugar donde habían plantado sus dos piolets; quedaron estupefactos. Había que rendirse ante la evidencia; Art Galkey había desaparecido. Profundamente afectados y no sabiendo dónde buscar, regresaron al campamento. Perder a un compañero en tales condiciones es una verdadera puñalada. Por supuesto, estaba enfermo, estaba perdido y no era posible bajarle. (...) Era más noble morir solo, natural, voluntariamente, que provocar la pérdida de los demás. Así era Art Gilkey, aquel hombre generoso. Acababa de partir con la conciencia en paz, desatando el nudo gordiano en el lugar y el momento precisos. Art Gilkey, que había sabido vivir plenamente, había sabido igualmente asumir su final."
Grandes aventuras del Himalaya. Maurice Herzog. Ed. Aventura. 1982. Pág 211-212-214
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