sábado, 18 de junio de 2011

Poesía

            








Réquiem provincial

En la bondad de estas ruinas no hemos encontrado flores.
Sólo era esperanza lo que se veía en gris,
sólo era ceniza lo que se amasaba en las cenizas
y el olor aparente de los panes tostados
venía de cientos de recuerdos más atrás.

            Creaban por aquel entonces los insectos
vuelos monógamos en nuestros jardines,
creaban consuelos alados
en las claves doradas de nuestros pistilos,
en nuestras alianzas engastadas
en los huecos filamentados del ayer.

            Es así, singular como el retrato
del maestro en la memoria,
apetecible como el regreso del trigal a nuestro hacer.

Rafael Saravia, de su libro Llorar lo alegre, Bartleby Editores, 2011.

1 comentario:

Amelia dijo...

"Pistilo", "engastada", "filamentado" y así encadenamos palabras hasta el infinito.
La ganadora de hoy: "Querétaro", isla de las salamadras azules. Las salamandras, aunque diferentes, guardan similitud con las lagartijas...