miércoles, 11 de febrero de 2009

La columna de Eutimio Mercader (9)



Palabras que hieren

Cuando las oigo tuerzo las esquinas de la calle ráudamente. Huyo por el metro escaleras abajo. Giro la rueda del dial de la radio sin reparo, prefiero el ruido entre sitonía y sintonía. Aparto la cara del televisor o tapono los orificios de las orejas cuando los políticos y los telediarios las pronuncian sin pudor. Son como retortijones fonéticos, como trenes chirriantes que se quedan sin frenos en una vía muerta. Carecen de la calidez y la elegancia verbales intercaladas en los artículos periodísticos. Y cuando alguien las dice un temporal de rayos se enciende en los infiernos del diccionario. Es mucho más hermoso un suburbio, un poblado desvencijado o las casas de lata y cartón como caries de lo urbano. Es mucho más evocador y poético las papeleras rotas e inservibles en estaciones de trenes rurales que ya no pasan. Son palabras que contaminan que encañonan y fusilan la belleza de las cosas. Son...son: testaferro, el galimatías, palabro...