
El tema de Lara de Doctor Zhivago
Si tuviera que elegir la banda sonora de mi vida tal vez sería el tema de Lara de esta película. Si tuviera la oportunidad de tomar un personaje literario para mí mismo quizás me llamaría Yuri. Si tuviera que elegir una de las historias de amor como la mía propia escogería a lo mejor el del final de este desdichado hombre maravilloso. Y si tuviera que destacar una escena de la película como una porción de mi vida, sin duda, hallaría la más hermosa y dolorosa de Yuri subiendo apresurado por las escaleras de una casa desvencijada y en ruinas para mirar por la ventana cómo se marcha para siempre el amor de su vida, (a partir de entonces de la mía) Lara, mientras los puñales de la música Lara´s Theme descuartizan para siempre su vida (desde entonces la mía). Y desde entonces soy Yuri caminando por las montañas, por los parques aún desvencijados de hojas, deambulando por las calles de nieblas invernales (llevo la música conmigo) . Me siento en un café en solitario (sigue sonando su música en el local) buscando a Lara. El fragor de las olas del mar no consigue llegar hasta mis oídos, menos a mi alma. Tampoco la belleza deslustrada de las estrellas en la noche sienten tanto dolor de ausencia por las galaxias que desaparecen como el que yo siento con la música compuesta para parecer yo mismo el ser más herido, más desamado y abandonado del mundo. Jamás hubo una separación enamorada que ésta. Soy el Yuri de los siglos futuros y Lara con su tema, la penitencia de amor que reviviré repetidamente mientras viva, porque un día la encontraré paseando por la calle mientras yo viajo en un autobús o en un tren que jamás se detendrá y al que ella nunca mirará en su sueño de mujer perdida entre la multitud. Y yo me quedaré de nuevo petrificado como las pesadillas que malogran los deseos y que, como poco, te dejan caminar lento, muy, muy lento, herido de muerte.