lunes, 23 de marzo de 2009

Te vi




Final del verano

Las últimas turistas aún se atrevían a rebañar el bote de bronceador y se embadurnaban tumbadas sobre la rebanada de la arena de la playa. El viento del sur se arremolinaba alrededor de las sombrillas y se adentraba como boomerang mar adentro como en busca de las lluvias de otoño. Mi verano se escapaba en esa huída transoceánica. Y de pronto, allí te vi, sentada como una yogui o un demonio,en la arena roja, junto a la sombrilla roja, vestida de ocre, piel de puesta de sol en el confín del mar, y tus greñas largas salvajamente anaranjadas desafiando el temblor de mis manos en tu retaguardia.