
Hay una canción desnuda, tan perfecta tan critalina ,a pesar de las penumbras , creada al filo de la madrugada donde los sonidos del mundo se afilan como un resplandor rotundo del pensamiento. La noche que se espera, que espera , la noche esperada donde nada engaña, no hay verdades ni mentiras, igual que nace una flor, o se cae una hoja o desciende una nube o pierde el amor la memoria de los besos, de los abrazos, de las palabras no pronunciadas. La noche que huela a leña de otro hogar señalará el viaje errático de las manos que se destrenzan, el derrumbamiento de las promesas que precipitan, en contra de la voluntad de los hombres, la derrota esperada. Y es que la madrugada nunca miente y.perplejos, nos derrota: porque en esta partida de ajedrez las negras de la noche siempren ganan a las blancas telúricas de las mentiras.
Tómame o déjame
Tómame o déjamePero no me pidas que te crea más
Cuando llegas tarde a casa
No tienes porque inventar
Pues tu ropa huele a leña de otro hogar.
Tómame o déjame
Si no estoy despierta, déjame soñar
No me beses en la frente
Sabes que te oí llegar
Y tu beso sabe a culpabilidad.
Tú me admiras porque callo y miro al cielo
Porque no me ves llorar
Y te sientes cada día más pequeño
Y esquivas mi mirada en tu mirar.
Tómame o déjame
Ni te espío ni te quito libertad
Pero si dejas el nido
Si me vas a abandonar
Házlo antes de que empiece a clarear.
Tómame o déjame
Y si vuelves trae contigo la verdad
Trae erguida la miradaTrae contigo mi rival
Si es mejor que yo, podré entonces llorar.
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