lunes, 24 de agosto de 2009

Me río de mi sombra y de mis penumbras



Tomando café con unos amigos
Unos amigos estaban animosamente de cháchara cuando entra una persona de aspecto fornido y marcadamente atlético y cachas.

De pronto, Sebas que estaba sentado a mi derecha se levanta y se dirige a saludarlo en el momento que el tiarrón sobrepasa nuestra mesa.

Le saluda efusivamente
-Holaaaa, yo te conozco del gimnasio.

Y le contesta indiferente y sorprendido del asalto impetuoso de Sebas.
-Claro, de la biblioteca no va a ser (riéndose como si no supiera hacerlo).

No hay comentarios: