domingo, 30 de agosto de 2009

Te vi



Paseo monte arriba

Unas horas de tranquila subida por un camino que solo podía existir por la incólume decisión de alguien de morar en las alturas y sentir el lenguaje infértil de las nieves y el viento. Una casa de madera de ensueño y en una hamaca una mujer abandonada de los comercios y el trajín urbano.

Luego, descendí como si en mis brazos llevara rescatada a aquella mujer ¿o tal vez para que ella me rescatara?

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