miércoles, 21 de octubre de 2009

Cosas que me pasan



La vendedora de castañas
"Adorable vendedora de castañas. Viejecita que inicias el otoño en los calendarios urbanos. Tus silencios antiguos en la piel arrugada de tus manos, como las castañas recién asadas, me susurran secretos arcanos. Te presento mis respetos." Todo eso y más pensé mientras ella empaquetaba la mercancía que olía a bosques con sol y brumas. Me entregó el cucucho repleto de rico aroma a hoguera y tizones encendidos. Sentado en el banco desenvolví su papiroflexia sabia y entonces observé en las hojas de periódico todas la esquelas de seres que ya no comerían castañas sentados en un banco. Mirando a la viejecita hacer, me comí una castaña deliciosa por cada nombre anunciado en la sección de óbitos.

No hay comentarios: