
Al final del camino siempre hay un corazón helado
Te escribo este mensaje para decirte que tengo miedo de los besos helados. Frío es el teléfono en este atardecer de paseo a las fuera de la ciudad. Tanto miedo tengo de volver al lecho laguna blanca donde están muertas las palabras como de huir con pasos de alpinista hacia el hielo de la nubes. Por eso me he detenido y he escrito estos besos cobardes porque tengo miedo de darlos con los labios.
1 comentario:
La costumbre de amar suele limar el amor, debilitarlo. Hay que amar al margen de cualquier costumbre ,Improvisadamente,así con un beso pintado el la arena.
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