miércoles, 7 de julio de 2010

Casas y rincones que habito (11)
















Pasó el tiempo. La casa está habitada por unos extraños que la compraron.  Y si, por casualidad, esos rostros extraños se asoman a la ventana cuando paso junto a ella, sucede en mí como un acabamiento, un henchido dolor del alma. Tanto te amé.

No hay comentarios: