Sobre el amor y la soledad. Krishnamurti
Una de nuestras dificultades es, por cierto, que queremos ser felices por medio de algo, de una persona, un símbolo, un idea, por medio de la virtud, de la acción, de la compañía. Creemos que la felicidad, o la realidad, o como guste llamarlo, puede encontrarse por medio de algo. Debido a eso sentimos que, mediante la acción, mediante ciertas ideas, hallaremos la felicidad.
Sintiéndome, pues , solo, quiero encontrar a alguien o alguna idea por cuyo intermedio pueda ser dichoso. Pero la soledad permanece siempre; está siempre ahí, escondida. Y como me atemoriza e ignoro cuál es la naturaleza íntima de esta soledad, quiero encontrar algo a qué aferrarme. Así, pues, pienso que por medio de algo, por medio de una persona, seré feliz. De este modo, mi mente está siempre ocupada en encontrar algo. Por medio de muebles, de una casa, de libros, de personas, de ideas, rituales, símbolos, abrigo la esperanza de lograr algo, de hallar la felicidad. Y así es como las cosas , las personas, las ideas, se tornan extraordinariamente importantes, porque a través de ellas espero encontrar lo que busco. Por lo tanto , empiezo a depender de ellas. (...) Si yo le uso a usted para realizar mi felicidad, usted se vuelve muy poco importante, porque lo que me interesa es mi felicidad...(...)
Si conociera el contenido de la soledad, no la temería. Pero, debido a que tengo una idea de lo que podría ser, escapo de ella. Lo que genera temor es el hecho mismo de escapar, no el de mirar la soledad. Para mirarla, para permanecer con ella, no puedo CONDENARLA. Y cuando soy capaz de afrontar la soledad, soy capaz de amarla, de examinarla...(...)
Ed. Kairós. Págs. 151-166

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