viernes, 9 de septiembre de 2011

Te escribo un poema
















Me da miedo bañarme solo en el mar y anochecer
asomado desnudo océano abajo.
Me dan miedo las manos témpanos a la deriva
atadas a una cama muerta.
¡Qué forma más ficticia de creer que vivimos!
Sales de tus calles de niño
y tu mundo antiguo se desvanece
en los atascos y en las multitudes.
¡Qué decir de conquistar las alturas
si anochecido
te conviertes en el ser más triste de la creación!
Me da miedo el tedio de la cordura, la luz de la locura
y las palabras que no entiendo .
Me asustan los sonidos que el viento
 empuja por los bajos de la puerta.
Por eso dame tu mano de océanos  pacíficos
que apaciguan las horas que nos vienen.


Javier Duarte

1 comentario:

Amelia dijo...

Hermoso contenido, hermoso poema. Océanos pacíficos de paciencia; así se pueden tender manos a la infinitud de los años venideros o de la finitud que nos quede por vivir, pero con la paciencia precisa, sin darle más tiempo a la vida que la justa.
Besos.