viernes, 3 de abril de 2009

Musine



Moonriver de "Desayuno con diamantes" (versión Louis Armstrong)

Imaginad una casa de campo. Un jardín con columpios y sólo campo hasta la línea del horizonte recortado por una cadena de montañas por donde se pone el sol. Primavera estrenada sentado en el columpio odiando el tiempo de las ciudades y los gestos absurdos de las calles atiborradas de tiendas y gentes pertrechadas de bolsas de compras. Suena Moonriver, una ronca voz canta el río de nuestras vidas, y nada detiene que mi mente se vaya a una de esas calles, un martes temprano de niebla en el invierno urbano porque llega a mis oídos la trompeta hiriente de Louis Armstrong, y por eso o solo por eso está anocheciendo y las calles se vacían, y las tiendas van echando el cerrojo a sus negocio y en el desierto de mis manos llevo bolsas llenas de un vals triste. Y de pronto en el solo de trompeta del genio, veo una mujer parada en un escaparate. No sé por qué pero me detengo junto a ella. Nos miramos, nos reconocemos, nos reconfortamos, nos damos la mano y nos vamos al palanque del puerto a tomar un café tardío a desgranar juntos el resto de nuestras vidas.

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